WHAT'S INSIDE

Proporcionando Anestesia para Neurocirugía en Uganda como parte del Programa Internacional de Residentes de la ASA 2016-2017

Benjamin H. Cloyd, MD, MIPH
Departamento de Anestesiología
Universidad de Michigan
Ann Arbor, Michigan, EUA

Colby Simmons, DO, MBA
Departamento de Anestesiología,
Universidad de Colorado,
Aurora, Colorado, EUA


Apéndice del Editor: El Dr. Benjamin H. Cloyd ha sido recientemente galardonado con el premio del Servicio Humanitario para Residentes ASA 2017. Enhorabuena!

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Figure 1: Dr. Justin Onen, staff neurosurgeon at CURE Uganda and Dr. Emmanuel Wegoye, CURE's current neurosurgery fellow performing a procedure at CURE Uganda.

Figure 2

Figure 2: From left to right Dr. Fred Musana, CURE Hospital staff anesthesiologist, John Kahwanga, CURE anesthesia technician, and Dr. Colby Simmons,ASA scholarship recipient, induce anesthesia at CURE Hospital in Uganda.

Ambos tuvimos la suerte de ser beneficiarios con la Beca Internacional para Residentes ASA 2016-2017. Iniciada en el año 2015, esta beca ha sido previamente descrita y anunciada por la ASA.1Organizada por el Comité Humanitario Global, la beca brinda la oportunidad a varios residentes al año de experimentar de primera mano los problemas que enfrenta la asistencia y práctica anestésica en países en desarrollo.

Durante rotaciones de un mes, realizamos pasantías en dos centros: Hospital Infantil CURE de Uganda (CCHU) y en el Hospital Regional de Referencia Mbale (MRRH), ambos ubicados en Mbale, una ciudad en la región oriental de Uganda. CCHU es uno de los diez hospitales en los países en desarrollo dirigidos por CURE International (CURE), una organización Cristiana sin fines de lucro con sede en Pennsylvania. La finalidad de esta organización se centra en proporcionar atención médica a niños que sufren principalmente de condiciones ortopédicas y neurológicas. Estos dos hospitales, CURE y MRRH, son atendidos por los dos únicos Anestesiólogos Ugandeses de la región. Con el apoyo un Anestesiólogo Británico y un equipo de técnicos en anestesia (equivalente a los enfermeros anestesistas –CRNAs– de Uganda), proporcionan atención a un área que abarca más de cuatro millones de personas.

CCHU es un hospital especializado en neurocirugía, donde se realizan principalmente cirugías en niños con hidrocefalia, defectos del tubo neural y tumores cerebrales. Fue fundado en el año 2000 por el Dr. Benjamin Warf, un neurocirujano pediátrico y Director de Cirugía Neonatal en el Hospital de Niños de Boston. Tras el hallazgo de que los procedimientos quirúrgicos sin derivación ventricular fueron más eficaces para el tratamiento de la etiología más común de hidrocefalia en Uganda, la cual es principalmente post-infecciosa, el Dr. Warf desarrolló el procedimiento de ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo  y cauterización del plexo coroideo (ETV-CPC) en el CCHU.2

Este procedimiento ha demostrado disminuir la morbimortalidad a largo plazo en niños de países en desarrollo e incluso puede ser enseñado de igual manera al personal de salud a cargo de estos casos en los países desarrollados.3, 4 Gracias a este esfuerzo, CCHU se ha convertido en un líder mundial en el tratamiento mínimamente invasivo de los niños con hidrocefalia.5,6
El CCHU se ha expandido a lo largo de los últimos años al incluir al equipo dos neurocirujanos permanentes, treinta camas de cuidado general y diez camas de en cuidados intensivos. Otras mejoras desde su creación incluyen un tomógrafo computarizado y un servicio variado de diagnóstico y tratamiento especializado como la fisioterapia actualmente disponible en el sitio. En el proceso, el hospital en Mbale, se ha convertido en un centro de enseñanza internacional para el tratamiento de niños con hidrocefalia donde se han entrenado en estas técnicas a veinticinco residentes de neurocirugía provenientes de todo el mundo. El CCHU se ha convertido en una parte clave de la comunidad de Mbale empleando casi exclusivamente a los Ugandeses para brindar asistencia médica a un gran número de pacientes, 1.110 cirugías y 5.774 visitas ambulatorias en 2016. Buscando de manera continua aumentar su capacidad, se proyecta una potencial expansión particularmente en terapia intensiva donde se necesitan terapeutas respiratorios, así como también diversos dispositivos tales como ventiladores mecánicos y calentadores pediátricos. El neuromonitoreo durante la cirugía de columna y de fosa posterior en conjunto con la formación del personal para el uso de estas técnicas, es otra área potencial de colaboración intraoperatoria.

Nuestra pasantía en Mbale será sin duda una experiencia inolvidable. A diferencia de las rotaciones de corta duración, que generalmente involucran equipos de practicantes de una misma institución o país, esta beca nos permitió viajar solos y trabajar dentro del sistema de salud en un centro de referencia especializado junto a un equipo de anestesia en Uganda. Nos encontramos con ciertos desafíos que son de rutina para los Ugandeses por ejemplo inducciones con halotano y realizar anestesia a neonatos menores de tres días de edad con patologías neuroquirúrgicas avanzadas. Particularmente, vivir en el Hospital CURE nos permitió llegar a ser miembros conocidos y de confianza del equipo médico, así como también poder realizar un intercambio cultural que hubiera sido imposible de otro modo.

Otra ventaja de haber estado en Mbale por este largo período, fue la posibilidad de realizar actividad docente con los estudiantes de medicina de la Universidad de Busitema y trabajar con los anestesiólogos locales para desarrollar la especialidad en Uganda. Gracias a las donaciones recibidas de organizaciones y hospitales de todo el mundo, se ha podido desarrollar un centro de simulación en anestesia en Mbale. Este centro es usado diariamente para entrenar estudiantes de medicina y otro personal de salud de una forma que en el pasado hubiera sido imposible. La dedicación y el esfuerzo de múltiples asociaciones locales e internacionales para mejorar la educación así como también fomentar y retener los trabajadores de la salud han sido exitosas en Uganda, ya que el número de anestesiólogos formados ha aumentado de dos en 1986 a un total de ochenta, de los cuales más de sesenta continúan trabajando actualmente en Uganda. Mientras diseñábamos planes educativos, fue de notar cuan frecuente se utilizan como referencia en Uganda protocolos y guías americanas, sirviendo como un recordatorio relevante de que nuestra labor en investigación y en el desarrollo de guías por parte de organizaciones como la SNACC  entre otras, ayuda a crear un estándar e incluso sirve de referencia para la práctica de la especialidad alrededor del mundo.

Desde el inicio de las becas internacionales de la ASA para residentes, el programa ha atraído cada vez más interés entre los residentes que buscan participar en iniciativas de salud global. Una característica de los residentes actuales es buscar la oportunidad de poner en práctica las habilidades técnicas adquiridas durante la residencia y de esta manera ayudar poblaciones en vías de desarrollo con escaso acceso a la atención médica de avanzada.7 Indudablemente, muchos se preguntarán ¿por qué ir?, la respuesta más simple sería ¿y por qué no?, de hecho, la necesidad es enorme y probablemente, cuando se analiza como un todo, abrumadora. Sin embargo, la satisfacción del deber cumplido y la recompensa de ver a un niño y a su familia aliviados, una persona entrenada para ejercer la anestesia y una amistad plasmada es, sencillamente, una experiencia que cambia la vida.

En un mundo cada vez más egocéntrico, esta beca sirve como un ejemplo de la necesidad de involucrarse con aquellas experiencias y circunstancias diferentes a las nuestras. Las ideas compartidas, las amistades creadas y las alianzas desarrolladas influenciarán nuestras carreras y ampliaran nuestros horizontes durante nuestras vidas.

Nos gustaría agradecer a la ASA, a la población de Uganda, a la internacional CURE, a nuestras respectivas instituciones y a nuestras familias por la ayuda que recibimos durante esta extraordinaria experiencia. La población de Uganda fue increíblemente acogedora y generosa, haciendo todo lo posible para que nuestra estadía fuera de la mejor manera posible. Los extrañaremos siempre.

Declaración: Ambos viajes fueron financiados por el Programa Internacional de Becas de Anestesia del Comité Global de Asistencia Humanitaria de la ASA. No tenemos ninguna otra afiliación o asociación institucional o comercial que pueda plantear un conflicto de intereses en relación con el material presentado.

Referencias:

  1. Drum ET. Resident International Anesthesia Scholarship Program 2017-18. ASA Newsletter. 2017;81(1):32-.
  2. Warf BC. Hydrocephalus in Uganda: the predominance of infectious origin and primary management with endoscopic third ventriculostomy. Journal of Neurosurgery: Pediatrics. 2005;102(1):1-15.
  3. Warf BC, Tracy S, Mugamba J. Long-term outcome for endoscopic third ventriculostomy alone or in combination with choroid plexus cauterization for congenital aqueductal stenosis in African infants. Journal of Neurosurgery: Pediatrics. 2012;10(2):108-11.
  4. Warf BC. Educate one to save a few. Educate a few to save many. World neurosurgery. 2013;79(2):S15. e-S. e8.
  5. Sims-Williams HJ, Sims-Williams HP, Kabachelor EM, Fotheringham J, Warf BC. Ten-year survival of Ugandan infants after myelomeningocele closure. Journal of Neurosurgery: Pediatrics. 2017;19(1):70-6.
  6. Prabhu VC. Neurosurgery Initiatives in Global Health. World neurosurgery. 2015;84(6):1544-6.
  7. McCunn M, Speck RM, Chung I, Atkins JH, Raiten JM, Fleisher LA. Global health outreach during anesthesiology residency in the United States: a survey of interest, barriers to participation, and proposed solutions. Journal of clinical anesthesia. 2012;24(1):38-43.

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